Cristian Castro: Sólo quiere cantar
CHICAGO - Un comentario, una relación, hasta un tuit con foto incluída, son motivos suficientes para que Cristian Castro genere portadas de revista, titulares y sí, hasta toda una saga de memes.
Ser hijo de Verónica Castro y Manuel “El loco” Valdés, lo puso en la mira pública desde sus primeros meses de nacido; él creció y es parte del mundo del entretenimiento en México.
Testigo y parte de lo que se puede considerar como “la gloria” de la empresa mexicana Televisa, Cristian (8 de diciembre de 1974) creció entre los pasillos y los foros de grabación.
Su infancia coincidió con el momento más importante de la carrera profesional de su madre, desde sus protagónicos en “Los ricos también lloran” (1979), “El derecho de nacer’ (1981); “Verónica (1982) y “Rosa Salvaje” (1987) o su faceta como conductora de “Esta noche se improvisa” (1984) o “Mala noche no” (1988).
n esa época, aún distanciado de su padre, no se puede negar que “El loco” Valdés – y hermano de Germán Valdés “Tin Tán” y Ramón Valdés- estaba en el apogeo en su faceta de actor con el llamado cine de ficheras, en títulos como “Muñecas de medianoche” (1979), “La pulquería” (1981) y en los programas “El show del Loco” (1974) y “La carabina de Ambrosio” (1978-1984).
Por esa combinación de genes y crianza, resultaba casi natural que Cristian se dedicara al entretenimiento. Pero, asegura que él nunca quiso ser famoso. Él sólo quiere cantar.
Los inicios con ‘El Gallito’ y ‘Mame’
Ni la actuación como su madre, ni la comedia como su padre. A Cristian se le dio el canto, desde su primera infancia, y aunque sí ha realizado proyectos de actuación (debutó en la telenovela “El derecho de nacer” (1981), lo que más le gusta es cantar.
Y la que se percató de ello, fue Verónica.
“Siempre me gustó mucho la música”, recuerda de esos inicios en entrevista telefónica, realizada a propósito de su concierto en Chicago este 7 de noviembre.
“Mis primeros contactos con la música siempre fueron muy intensos. Cantaba primero con mi tía, en el colegio. De pronto, como sabían que era hijo de una actriz famosa, pues me ponían a mí en los papeles de canto más arriesgados. Me sentí bien, contento (en el escenario)”, contó.
Fue Verónica Castro la que, al escucharlo cantar en la ducha, en el auto, en el hogar, en los viajes, que se dio cuenta que su primogénito podía cantar. Lo llevó a la desaparecida compañía de discos Orfeón y con su director artístico Edgardo Obregón.
Así fue que grabó el disco de “Kristian y sus pollitas” (sí, con ‘K’) del que se desprendió el sencillo “Gallito feliz”.
“Ese fue un disco muy coqueto. También hicimos algo norteño (con lo que participó en el programa “Juguemos a cantar”) y tuve mis primeros contactos con la música de mariachi. La balada me llegó fuerte cuando fui a ver mi primer concierto. Fui con mi familia a ver a José José y me impactó, sentí al verlo, que eso es lo que quería ser, eso quería escoger”, contó.
Años más tarde, le rendiría tributo a su ídolo con los discos “Viva el príncipe” (2010) y “Mi amigo el príncipe” (2011).
Pero, el impacto de “El gallito”, le asustó un poco en esos años de infancia. Atesora recuerdos bonitos, y sin embargo, le asustó la fama.
“Decidí que ya no quería cantar. No quería ser famoso, no quería que me molestaran tanto en el colegio. Hablé con mi mamá y le dije que muchas gracias, pero que ya no quería ser cantante. Sí, me gustaba cantar, pero no cómo a veces la gente me trataba. No quería seguir siendo famoso, al contrario, quería apagarlo todo, y estar tranquilo”, narra.
Sin embargo, una amiga de su madre, la actriz y leyenda del cine mexicano, Silvia Pinal, buscó a Verónica para pedirle que Cristian actuara en el musical “Mame”.
Cuando su mamá le preguntó si quería ser parte del proyecto, aceptó. Hoy recuerda a el musical como la mejor experiencia de su vida.
“‘Mame’ fue la suerte más grande que he tenido en mi vida. Ahí me di cuenta que sí podía cantar, que podía bailar, que podía actuar. Me dio mucha experiencia, que puedo hacer más y empiezo a tener más experiencia; la dirección me hizo sentir seguro. Puedo decir que soy afortunado de que me haya tocado esa última parte de un momento artístico muy importante para México. Con la obra gané premios – el Heraldo, las Palmas de Oro y la distinción otorgada por la Asociación Nacional de Críticos de Teatro de México, como Mejor Actor Infantil de 1983-; fue un bonito proceso seguir creciendo y fogeando un poquito con el teatro”, enfatizó.
Al llegar la adolescencia y la secundaria, formó un grupo de rock con sus compañeros de clase. El interés por la balada surgió más fuerte cuando tuvo su primera novia, a la que le da todo el crédito de ser la que desató en él lo romántico.
Verónica fue la que de nuevo, estuvo ahí para abrirle camino en la industria. Ella le pagó ese primer disco “Agua nueva” (1992) con el que comenzó su éxito comercial gracias al tema “No podrás”.
“La verdad es que a mi mamá es a quien le debo todo mi oficio, mi carrera como cantante. Me ayudó demasiado. Ella fue quien me dio las alas para volar. Con ese disco vendimos más de tres millones de copias. No eran los tiempos de ahora, que es muy difícil sonar en la radio, pero ahí la llevamos, poco a poco”, dice llevándonos con este comentario al presente, cuando promociona su disco actual,el cuarto en vivo, “Primera Fila”.
Navegando con la fama
Sus matrimonios y divorcios -con la paraguaya Gabriela Bo y la argentina Valeria Liberman-, sus hijos, sus romances fugaces, sus fotos en Twitter -la ya muy usada en los “memes”, la de la sesión de masaje- y hasta su participación en el video del tema “Quiéreme” de Genitallica vestido de mujer -incluida su caída en la única presentación que dio como el personaje del video-, han sido el tema constante en el internet, en los medios, en las revistas.
¿Cómo es que logra sobrellevar esa marea de comentarios o darles la vuelta? ¿Le afectan? ¿Le importan? A eso responde.
“Reflexiono que pues sí, la gente puede tener la idea de mí de que puedo hacerme el payasito, o que quiero llamar la atención. La verdad no soy bueno hablando, me gusta poco dar entrevistas. Creo que finalmente lo que me importa es cantar. Muchas veces la gente que me tiene en un concepto que no es y eso no me importa. No es como si me importara llamar la atención, hacerme el interesante con relaciones sentimentales, o con mis respuestas irónicas o fuertes. En realidad, no tengo intenciones de sorprender a nadie con mi vida. De la única manera que los quiero sorprender, es cantando. Yo lo que veo es mi parte musical, me gusta mucho, ver que en el escenario puede complacer al público”, asegura.
Enemigos dice, tiene. Envidias, también. Es un ambiente muy “pesado” en el que se ha desenvuelto. Ese lado de la “fama” que nadie quisiera tener, pero que está.
“Es a veces muy falso y eso me entristece. Pero sigo en esta carrera, optimista. Mi vida personal ya se la saben y lo que me parece es que todo se genera por una falta de respeto, antes había un ambiente de respeto por ejemplo, hasta para el presidente de México”, dijo en referencia a Enrique Peña Nieto.
En esa parte, me doy permiso de interrumpirlo, para decirle, que la situación actual de México es consecuencia de muchas cosas, y que puede ser un tema complicado.
Insiste en hablar de respetar “la figura” del presidente, usándolo como referencia a la tendencia burlona en las redes sociales, que considera, innecesaria.
De nuevo en Chicago; ahora sí
El concierto de Cristian en Chicago estaba pautado originalmente, para el 10 de octubre, pero por cuestiones de visas y permisos de viaje, se tuvo que posponer para este viernes 7 de noviembre.
Promete sorprender en ese concierto.
“Vamos a cantar los dos discos -de Primera Fila-, con mariachi, en español y dos canciones en inglés. Me gusta cambiar el repertorio y sorprenderlos, quiero llevar algo bonito esa noche, disfrutar muchísimo ya que será una única noche con ustedes y sé que tengo mi público en Chicago que me sigue”, confió.
Cristian Castro en concierto: Baladas y rancheras
Cuándo: 7 de noviembre, puertas abren a las 8 pm, concierto a las 9 pm
Dónde: Olympic Theatre, 6134 W. Cermak Rd.
Admisión: $55, $75 y $95
Información: 847.877.3915 o www.reventonpromotions.com